Oferta Real de Pago seguida de Consignación

La consignación de valores, contemplada en el caso de los alquileres en el artículo 2, párrafo II de la ley 17-88, constituye otro de los motivos para que ingresen recursos a este Banco.

Este tema es recogido en los Artículos 1, 257 y siguientes del Código Civil los cuales indican entre otros, las condiciones necesarias para su validez.

En el caso de los alquileres se proceden así: como tales pagos deben hacerse con la intermediación de un alguacil éste mediante el acto correspondiente, ofrecerá primero el pago al propietario o administrador de la vivienda objeto de alquiler, y bastará que a quien le es ofrecido se rehúse a aceptarlo para que estemos en condición de recibirlo en consignación.

Una vez el alguacil haga constar tal negativa en el acto que ha preparado al efecto, hace un segundo traslado, esta vez a nuestras oficinas a fin de culminar con dicho pago, ofreciéndolo en consignación, a favor del propietario y/o su representante legal.

Esta oficina, a la vista del señalado acto de alguacil, luego de verificar que no adolece de los requisitos necesarios para su aceptación, así como a la vista de la fotocopia del ultimo recibo de pago, se procederá a aceptar y registrar el referido pago en consignación de la persona señalada, y expedirá el recibo correspondiente.

Al mes siguiente, si el inquilino desea seguir pagando en este banco sin ninguna objeción de parte nuestra, bastará con que se presente con el recibo del mes anterior, a fin de que podamos verificar la secuencia de sus pagos y la identidad de las partes envueltas, datos necesarios para que no se plasme mediante el sistema un pago por un monto o un mes indebido.

Estos valores se podrán devolver al día siguiente, a requerimiento escrito, y no generan intereses, no importa cuanto sean retenidos.